Pereza en Dublín

Pereza en Dublín
Store House, 22 Septiembre 2011
Por Kike Babas & Kike Turrón

El sonido del concierto tiene un algo de Exile On Main Street, suena rudo, los riffs macarras, con tendencia a la cochinería roquera de los viejos bluesmen… Algo de eso tiene, Pereza está tocando en lo que habitualmente es un restaurante, un espacio pequeño de hierro y madera y un techo a dos aguas muy alto donde el tal Arthur Guinnes inventó una nueva forma de entender la birra: creó la cerveza negra más famosa del mundo.

Para celebrar el 203º aniversario del invento, Pereza está tocando para 140 personas en la quinta planta de lo que habitualmente es el museo más visitado de Irlanda: la fábrica de cerveza Guiness de Dublín. Hay algunos privilegiados, ganadores del concurso, que la última vez que vieron a Pereza fue ante 14.000 personas en el Pabellón de Los Deportes de Madrid. La cercanía apabulla, se ve en sus caras.

Toda la tripulación perezosa ha viajado un día antes para poder callejear un poco por un frío y bonito Dublín. Algunas compras, muchas pintas, visita a la fábrica y entrega del diploma que certifica que Rubén es un excelente escanciador de birra negra. Leiva comprará un puñado de camisetas y un par de fotos de unos paisajes en blanco y negro en un rastrillo de la ciudad. El día del concierto se hace la prueba por la mañana, todos los músicos tienen ganas de rockear y se inicia una improvisación basada en un riff de Rubén. Para poco antes de las tres de la tarde todos estamos comiendo en un restaurant del centro.

La banda tiene los deberes integrados en los genes, así que hacen de las gambas un arte y entregan un bolaco de sano, divertido y moliente rock and roll, haciéndose eco de la tierra donde están, facturando rock con la naturalidad de unos Thin Lizzy.

Antes de eso, en camerinos, Rubén y Leiva caldearon voces con la guitarra acústica, sonriéndose mientras improvisaban temas de Stones y Veneno, pegados a una ventana abierta con Dublín al fondo y un pitillo a escondidas; con un aura a su alrededor que nadie osó interrumpir. Como el Guadiana, Pereza sale a la superficie cuando quiere (la vez anterior fue Londres hace unos meses), y complace ver en directo la química de ese algo irrompible que la pareja se trae entre manos, ese brindis de r’n’r, ese chin-chin que hoy tiene lugar en tierras gaélicas al grito de ¡Sláinte!

Comments for this Blog post

Soy de Colombia, de una ciudad llamada Manizales, no hay oportunidad de escucharlos aca, yo los encontre por una mania mia de buscar, pero ahora no estoy solo, somos, aunque pocos, hasta interesantes, sera que vienen a Colombia alguna vez..............creo que Joaquin nos visita de nuevo el proximo año!!!! un abrazo.